Roma le ha regalado a la civilización a manos llenas; comenzando por avances sociales y tecnológicos, y terminando por inspiración.

Desde Roma, con ambición

“Roma es el poder por excelencia, nadie puede pensar en Roma sin pensar en el poder, en los Césares, en el Vaticano, en el dictador Mussolini, los Médici, los Borgia…”

Roma le ha regalado a la civilización a manos llenas; comenzando por avances sociales y tecnológicos, y terminando por inspiración. Como referente universal del poder, su historia ha revoloteado por la imaginación de innumerables artistas. Bertha Balestra (Ciudad de México, 1955) decidió hacerla el escenario central de su más reciente obra, Volver a Roma (Textofilia Ediciones, 2018), a través de los ojos de tres mujeres cercanas al poder que ven en Roma no solo un punto de partida para sus ambiciones, sino también una casa que añorar.

En un día frío de Toluca, Brian Mendoza se encuentra con la escritora Bertha Balestra, para una exclusiva colaboración entre Nudo Gordiano y el canal digital de entrevistas Cafeteando con los grandes, y conversan sobre la historia de la escritora y su trabajo e inspiración, incluyendo una breve pero entrañable entrevista a una de las protagonistas de Volver a Roma: Matilda.

Brian Mendoza: Cuéntame un poquito de ti, Bertha, ¿en dónde naciste? ¿Dónde estudiaste?

Bertha Balestra: Yo nací en la Ciudad de México. Estudié en el Colegio Francés desde preescolar hasta preparatoria, y después estudié en la Universidad Iberoamericana. Estudié Administración de Empresas, y más tarde, que me vine a vivir para acá, estuve un tiempo en el Tec (ITESM) y empecé a tomar varios cursos y talleres literarios en la UAEM, la Alianza Francesa, en la Ibero y en el Centro Toluqueño de Escritores (CTE), e hice unos diplomados en el Colegio Mexiquense.

BM: Muy bien. ¿Siempre supiste que querías ser escritora?

BB: Es curioso; de chica pensaba que iba a ser historiadora y que iba a escribir libros de historia; luego cambié por lo de las empresas, por influencia y cariño de mi padre, porque quería estar con él cuando se independizó, y después volví al asunto de los libros, pero desde el ámbito literario, aunque mi género favorito es la novela histórica.

BM: ¿Qué fue lo primero que escribiste?

BB: Una novela que se llama “Con una sola mirada tuya”; es una novela que se desarrolla alrededor de Jesús de Nazaret. La voz narrativa es la supuesta amiga y vecina de Jesús desde niños, y ella va narrando su propia vida y la de Jesús, pero como una amiga que no sabe con quién anda.

BM: ¿Qué publicaciones tienes hasta el momento?

BB: Tengo publicadas nueve novelas, algunas con diferentes ediciones, y unos veinte o treinta entre cuentos y relatos que están en publicaciones colectivas algunos, otros individuales; un poemario y una decena de libros sobre Metepec, de donde fui cronista por quince años.

BM: Me gustaría saber un poco más de tu reciente libro, “Volver a roma”. ¿En qué te inspiraste? ¿Cuánto tiempo te tomó?

BB: A mí, una novela histórica no me toma menos de tres años, porque soy bastante nerd para la investigación. Esta novela [la escribí] porque una de mis obsesiones, de mis fantasmas como escritora, es observar a los poderosos y la locura que les provoca el poder, cómo se desprenden de sus objetivos y se vuelve una adicción que los saca de la realidad; entonces, viendo a algunos políticos de aquí y ahora, se me fue ocurriendo esta historia de mujeres cercanas al poder, y relacionarlas entre sí en tres niveles históricos, en tres tiempos. Roma es el poder por excelencia, nadie puede pensar en Roma sin pensar en el poder, en los Césares, en el Vaticano, en el dictador Mussolini, los Médici, los Borgia…

BM: Me gustaría que me platicaras un poco más de la trama. Se trata del poder, del amor, de la añoranza de volver a casa, pero, ¿qué más hay detrás de esta historia?

BB: Hay esta ambición. A mí me gustó usar como centro protagonista de la novela a una mujer italiana que, por ambición, se liga a un político latinoamericano, y a través de ella hacer la relación con los momentos históricos anteriores de otras mujeres ligadas al poder: Claretta Petacci, la amante de Mussolini, y Cleopatra, la faraona que es poderosa en sí misma, pero hacía relaciones estratégicas con hombres poderosos.

BM: Háblame un poco de las protagonistas. ¿Podrías describir a Matilda en dos oraciones?

BB: A Matilda la mueve la ambición; quiere ser importante, quiere ser rica, su sueño era ser una periodista política y piensa que una manera de acercarse es ligarse a un hombre poderoso y rico. A Matilda su influencia, lo que repiquetea en su subconsciente, es que su papá le decía que era una reina y que iba a ser como una Cleopatra.

BM: Ahora que estás adentrándote en Matilda, me gustaría hacerte unas preguntas, pero tú metiéndote en la piel de Matilda y respondiendo como si fueras ella. ¿Te parece?

BB: ¡Por supuesto!

Brian Mendoza: Hola, Matilda. Cuéntame un poquito de tu historia, tengo entendido que tu abuela fue muy cercana a Clara Petacci, la famosa amante de Mussolini.

Matilda: Cierto. Mi nona, mi abuela, había trabajado en la casa de los Petacci, era hija del chofer del doctor Petacci.

BM: Cuéntame cómo conociste a Giorgio.

M: Giorgio me hizo una entrevista; yo vi un anuncio mientras estudiaba en Roma y necesitaba un ingreso extra para pagar mis estudios y poder perseguir mi sueño de convertirme en periodista.

En el anuncio decía que podía ganar dinero en una agencia, haciendo un entrevista y un casting, y fue Giorgio el que me hizo ambas.

BM: ¿Qué me dices de Artemio? Sé que es una situación complicada…

M: A Artemio llegué por la agencia de Giorgio, quien me preparó para seducirlo. Con la credencial de periodista, se me allanó el camino para seducir a Artemio, que era gobernador de una provincia en Latinoamérica. Fue presa fácil, yo tengo talento y estaba capacitada. No me costó trabajo, se fascinó al momento conmigo y mi éxito fue más allá de las expectativas, porque no solamente me hizo su amante, sino que llegó a proponerme matrimonio. Después, con cómo acabó todo, he tenido momentos de arrepentimiento, por supuesto.

BM: Me gustaría preguntarte cosas sobre ti. ¿Cuáles son las tres cosas más importantes en tu vida?

M: Estar cerca de los poderosos para que abran el camino hacia mis ambiciones. Y, por supuesto, mis ambiciones: la monetaria y la de fama.

BM: ¿Crees en el amor? ¿Crees que hubo amor entre Clara y Mussolini?

M: Mi nona siempre me lo decía y yo lo dudaba, pero, como sabrás, a mí también se me atravesó el amor y tuve que echar por borda todas mis ideas anteriores.

BM: Ahora me gustaría decirte algunas palabras y que a cada una tú respondas con lo primero que te venga a la mente.

M: Claro.

BM: ¿Familia?

M: Mis hijos.

BM: ¿Hogar?

M: La casa de la nona.

BM: ¿Ambición?

M: Ser importante.

BM: ¿Historia?

M: Roma.

BM: ¿Destino?

M: Roma.

BM: Muy bien. Por último, antes de volver con Bertha Balestra, me gustaría que recomendaras a la audiencia tu libro favorito y explicaras brevemente por qué.

M: Yo siempre vuelvo a “El príncipe”, de Maquiavelo. Es mi biblia de qué hacer para lograr mis objetivos.

BM: Muchas gracias, Matilda.

M: A ti, Brian.

Brian Mendoza: Bueno, Bertha, muchas gracias por la plática. Antes de que nos despidamos, me gustaría que le platicaras a la audiencia tus proyectos actuales.

Bertha Balestra: Casi a la vez que “Volver a Roma”, se estrenó una colección de relatos sobre volcanes de México, publicada por el Fondo Editorial del Estado de México. Se llama “Con fuego en las entrañas” y son doce entre cuentos y relatos sobre volcanes de nuestro país. Y estoy trabajando en otra novela, que tiene que ver con esta parte de mis raíces, una parte italiana y una parte mexicana. No quiero adelantar mucho más sobre ella, pero puedo decir que me obligará a volver a Roma.

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