Toda música sueña con sus danzas

Mandora

Toda música sueña con sus danzas

Subrepticia la memoria

revira los contornos

de un poema

Que acaso fuere melodía

de un canto ya perdido.

La lluvia repercute

sus ritmos disonantes.

Se vuelve melodía

el gesto del paseante.

Mandora,

un compás entre cuerdas y madera

te hace vivir y resucitas

siglos intercadentes de sonoridades

en la nada.

Compartir Texto

Descubre otros textos:

Poesía

Miro

Se muere tanto a veces que se olvida, que también se vive.

Cuentos

El mar

Lo único que importa de Arturo Alcázar es que él quiere ir al mar.