¿Cómo comenzar un club de libros y no morir en el intento?

Un club de libros no se debe sentir como otra tarea que cumplir en nuestras ya ocupadas vidas.

Hace más de un año se me ocurrió comenzar un club de libros, así que publiqué un estado en Facebook invitando a quien quisiera a unirse. No quiero adentrarme mucho en los pormenores, pero falló completamente: leímos un libro juntos pero no logramos llegar a la discusión del segundo. Después de eso, las ganas de discutir un libro con alguien más no se fueron, y el segundo club de libros llegó más espontáneamente. Ya que hasta el momento hemos leído 6 libros, 1 cuento, varios ensayos y seguimos, me siento un poco más cómoda de dar algunas recomendaciones para que intenten crear su propio club de lectura.

  1. Grupo pequeño: Ya sea que lo estés creando o te estés uniendo a un club, un grupo reducido funciona mejor ya que hay muchas cosas sobre las que ponerse de acuerdo. Es mucho más sencillo y rápido que entre 4 o 5 personas establezcan los pormenores, como la fecha y hora de reunión o el libro a leer. Además, es más probable que te sientas cómodo discutiendo tus ideas con un público reducido.
  2. Amigos y desconocidos: Siempre es enriquecedor escuchar opiniones diferentes a las tuyas, así que no debe asustar el invitar a gente que no conoces muy bien o que alguien que tú hayas invitado incluya a alguien nuevo.
  3. La reunión no tiene que ser presencial: Nuestro club inició con la cuarentena, así que no hemos tenido la oportunidad de discutir nada de lo que hemos leído en persona. Hasta el momento nuestras reuniones funcionan perfectamente a distancia, inclusive cuando la conexión al internet está en nuestra contra. Solemos usar Google Meet y prepararnos una bebida antes de sentarnos a platicar.
  4. Ser flexibles: Un club de libros no se debe sentir como otra tarea que cumplir en nuestras ya ocupadas vidas. Más de una vez hemos cambiado la fecha u hora de la reunión porque no todas hemos terminado el libro o estamos ocupadas. También no siempre nos reunimos todas, aunque hacemos lo posible.
  5. …Pero siempre agendar una cita: Nuestras vidas enfocadas a la productividad nos pueden empujar muchas a veces a no hacer de nuestros hobbies una prioridad. Aunque todas tenemos la opción de faltar a una reunión o de pedir que se cambie de fecha, el que tengamos un día y hora asignado para la reunión nos ayuda a motivarnos y a no desertar.
  6. Escoger libros pequeños: A mi parecer esto ha sido gran parte del éxito del club, ya que nos da la oportunidad de reunirnos frecuentemente y de que todas terminen el libro, a pesar de que estemos leyendo algún otro o la vida demande mucho de nosotras.  En nuestro caso, el límite con el que nos hemos sentido cómodas es 200 páginas, aunque dependiendo de la ocasión el número puede variar. Generalmente con un libro de ese tamaño podemos reunirnos semanalmente.
  7. Escoger el libro a leer por turnos: Hay mucha presión en que quien organice el club decida siempre que libros leer, ya que puede que no sean del agrado de todos. Por eso resulta más fácil todos los integrantes se turnen para escoger y ayuda a su vez a que los libros elegidos sean diversos.
  8. Preguntas de discusión: Cuando comenzamos, decidimos escribir algunas preguntas que contestaríamos todas en la reunión y nos sirvió como buena forma de iniciar la conversación. Ahora no las usamos, pero generalmente seguimos el mismo camino cada que nos reunimos: habla primero quien escogió el libro y explica el por qué, hablamos de aspectos buenos y malos del libros, buenos y malos personajes, del autor y ocasionalmente nuestras citas preferidas.
  9. Está bien no sólo hablar del libro: Aunque evidentemente la reunión es para eso, compartir nuestros días y experiencias con otras personas siempre es agradable. No hay que tener miedo si la conversación se desvía del tema principal, ya que en mi experiencia eventualmente regresa al tema principal. En el único caso en el que veo útil que el moderador interceda y regrese la atención al libro es cuando hay tiempo limitado para la discusión.

No sé cómo nos organizaremos para continuar ya que nos podamos ver en persona para las reuniones, pero lo que sí sé es que espero con ansias cada miércoles a las 7pm para encender mi computadora y reunirme con Aranza, Rosa, Daniela y Sandy a discutir el libro de cada semana. Hoy, mientras se publica esta columna, estaremos discutiendo Mal de Amores de Ángeles Mastretta y divirtiéndonos en el proceso.

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