Eres aquella tumba, profano altar. Eres herida profunda, negro relámpago atado a mi carne.

Aquella tumba

“Palpitante hielo son los brazos que rodean los húmedos flancos.”

Palpitante hielo son los brazos que rodean

los húmedos flancos.

Tímido sol de pétalos blancos

desganado confortas

el polvoriento contenido de los sepulcros.

Eres aquella tumba, profano altar.

Eres herida profunda,

negro relámpago atado a mi carne.

Mientras tus labios carcomidos reptan sobre mi frente

guardo en ti mi cuerpo

como el mejor de los recuerdos.

Compartir Texto

Descubre otros textos:

Cuentos

Pauta de notas paralelas

Esas leyendas de quien se fue por el mal camino y sufrió toda clase de desventuras por hacerlo.

Cuentos

Tazas de porcelana

Y todo el mundo sabe que la nostalgia es especialmente nociva para las tazas de porcelana.

Ensayo

La filosofía y la sofofilia

Ocurre que la filosofía procura en quienes la cultivan, una personalidad egocéntrica, no depresiva, más bien, orgullosa.